Para ganar la Champions League de los estudios

Para ganar la Champions League de los Estudios es una charla que estoy impartiendo a los alumnos de mi Colegio donde les explico algunas técnicas y estrategias de estudio.

La charla toma como metáfora la alineación de un equipo de fútbol en el terreno de juego. Cada jugador representa una técnica o estrategia que están distribuidos a su vez en tres líneas: la defensa, el centro del campo y los delanteros.

Con esta charla se pretende motivar a los alumnos y ofrecerles las estrategias sencillas que usan los buenos estudiante. Sigue leyendo

Nuevo teclado

(c) Foto Jesús Jarque

Hace unas semanas me concedí el pequeño capricho de cambiar el teclado y el ratón del ordenador en el que trabajo. El anterior todavía funciona pero lo he “sentado en el banquillo” por uno mejor. El teclado es en este siglo XXI lo que la pluma el siglo pasado… o el anterior. 

Un teclado es un instrumento con el que terminas de hacerte amigo: como del volante de tu coche… o de la pluma, los que todavía la usamos.

Un teclado nuevo, para mí, es algo más que un instrumento electrónico, tiene algo mágico, algo lleno de futuro y esperanza. De él, como ha ocurrido con teclados anteriores,  espero mucho.

Responderé a mensajes y correos que recibo casi a diario (ya no doy a basto de responder a todos) donde me pedís, muchas veces a la desesperada, ayuda, consejo, orientaciones…

Espero escribir con él muchos artículos y entradas para esta página, para Familia y Cole y para otros medios con los que colaboro.

Con él espero escribir alguno de esos libros que tengo en mente esperando hacerse realidad. Elaborar más materiales de estimulación, preparar cursos, charlas… y algún que otro proyecto novedoso en el que me estoy embarcando y del que pronto tendréis noticias.

El antiguo teclado lo he guardado en su caja. Solo tendrá su oportunidad el día que falle el que tengo y tenga que sustituirlo provisionalmente. Pero también estoy agradecido a él: con él he escrito muchas entradas, he contestado a correos, escribí el libro Trastorno de Aprendizaje No Verbal y otro material que en unas semanas estará en el mercado.

Nos estamos terminando de entender y parece… que nos vamos a llevar bien. Pero al final, es un aparato obediente y solo hace lo que yo le diga.

Así que si algo diferente aprecian en mis producciones escritas… la culpa no será del teclado.

Jesús Jarque García

¿Te gusta la Navidad?

20131210_135414 [1280x768]Este año tenía la intención de escribir en mi página no solo eventos o anuncios referidos a mi actividad educativa de cursos, publicaciones y colaboraciones, sino también ofrecer algunas reflexiones personales sobre cuestiones educativas… y sobre todo humanas. 

Pero tenía que esperar unos días para escribir sobre este tema porque no quería “aguar la fiesta a nadie”. Así que, aunque litúrgicamente la Navidad dura hasta el domingo, para la mayoría termina con el día de los Reyes Magos y la vuelta al cole… a la normalidad.

La entrada lo dice todo ¿de verdad nos gusta la Navidad? La experiencia que tengo es que es complicado encontrar a alguien que supere los 30 años que le gusten estas fiestas. Como me decía una señora el otro día… “La Navidad es para los niños y para la juventud“.

Lo cierto es que en mi entorno no le gusta la Navidad a casi nadie y unos días antes del sorteo de la lotería, que marca el inicio de estas jornadas, mucha gente me dice que está deseando que pasen estos días y que pronto se vuelva a la rutina.

Es cierto, mucha gente que supera la treintena ha perdido a alguno de sus seres queridos. Estos días en los que “se reúne la familia“, se hecha mucho más de menos la “silla vacía.

A otros no les gusta la hipocresía de aparentar lo que no son, “una familia unida y feliz“. Es una imagen forzada y son días donde se pretende “juntar la pata con la oreja“, que dicen por estas tierras en las que vivo. Esas cenas familiares a las que ya se va predispuesto a ir “a la guerra”, aunque se cante “Noche de paz“, y que transcurren entre indirectas, puyazos, cuando no terminan como el rosario de la Aurora. Hasta los programas de psicología e inteligencia emocional de la radio y prensa, enseñan los días previos a la Navidad estrategias… no para disfrutar de las fiestas, sino para salir airoso y sin conflictos de esas entrañables cenas familiares.

Para otros, los días de Navidad suponen un “acelerón” al ritmo estresante que ya llevamos: compras, compromisos… y no estamos para pisar más el acelerador, ni del ritmo, ni del gasto.

Alguien me decía que parece que en Navidad es obligatorio ser feliz y que no entiende por qué recibe felicitaciones de personas que luego no vuelve a tener noticias de ellas en todo el año. Quizás como es el tiempo de la felicidad, parece que estos días sirven para echar más en cara la “desgracia” a quien no es feliz.

En el Blog de un viejo amigo leí que en la Navidad hay siempre un momento de amargor, porque le recuerda algunas desilusiones y algunos “lo que puedo ser y no fue“.

Es posible que para mucha gente estos días no sean como describo, sino justo lo contrario: la familia se reúne, estamos más tiempo juntos, se disfruta más de los hijos y de la ilusión con la que viven.

A mí la Navidad me gusta, la de este año la he saboreado, quizás porque no soy demasiado exigente con ella y mi realismo me hace “no pedir peras al olmo“. Me gustan muchas cosas de la Navidad: su estética tan peculiar y única, los villancicos, la iluminación de las ciudades, me encanta ir a Córdoba en estos días, me gusta porque es el descanso del “primer tercio del partido”… y disfrutar más de la compañía de los míos. Quizás me gusta porque me recuerda a mi infancia y la ilusión con la que vivía aquellas navidades. 

De un viejo amigo que gusta mucho una frase que decía y que se refería a estas fiestas y que resumen la ilusión que todo el mundo anhela: es el tiempo para esperar lo imposible“.

Y a ti ¿Te gusta la Navidad?

Jesús Jarque García

Estudiar, reflexionar, fijar el rumbo

(c) Jesús Jarque García

El final de las vacaciones de verano ha llegado y ya está aquí el nuevo curso. Escribí una entrada que titulé Un verano diferente, porque para mí así ha sido. Más dedicado al descanso, a la lectura y a la reflexión. 

Una de las conclusiones es la necesidad de hacer una parada durante este curso para evitar la tentación del activismo. Por eso, atenderé algunos compromisos que ya tengo contraídos de cursos y charlas, pero va a ser un año para estudiar, reciclarme y reflexionar para de nuevo marcar el rumbo… al menos, esa es mi intención.

Espero compartir desde aquí algunas de esas reflexiones y aprendizajes.

Jesús Jarque García

Un verano diferente

(c) Jesus Jarque

En los últimos años, las vacaciones de verano las he dedicado a ponerme al día leyendo o estudiando. También he pasado varios veranos delante del ordenador escribiendo: la mayoría de las publicaciones han salido en los calurosos meses de verano. También me he dedicado a preparar material y otras cuestiones relacionadas con mi trabajo de orientador. 

Acabamos de sobrepasar el ecuador de las vacaciones y quiero compartir con vosotros mi experiencia. Este verano está siendo, en parte diferente. No me he dedicado a escribir. Tenía varios proyectos en la cabeza, pero no termino de darles forma o de decidirme por alguno de ellos. Por otro lado la Editorial Gesfomedia como CCS tienen material mío pendiente de publicar y no es cuestión de acumular publicaciones pendientes.

Sí he escrito algunas entradas que aparecerán en Familia y Cole a lo largo del próximo curso y que siempre me gusta llevar trabajo adelantado, porque luego el curso es largo y no siempre hay ni tiempo ni tranquilidad para hacerlo.

Este verano he querido hacer un alto en el camino, porque el activismo tampoco es saludable. Además de descansar más de lo habitual, lo estoy dedicando a pensar. Es bueno reflexionar de vez en cuando sobre uno mismo, lo que hace, lo que deja de hacer, cómo lo hace, los retos que se presentan… Y las vacaciones, cuando pueden ser tranquilas, ayudan a pensar, reflexionar, reorientar el rumbo. Puedo decir que lo estoy dedicando, a eso que se llama “Afilar el hacha“, según la frase de Abraham Lincoln: si tienes nueve horas para cortar un árbol, dedica siete a afilar en hacha.

También estoy barajando dedicarme el próximo curso, además de mi trabajo como orientador, a estudiar y ponerme al día, cursando algún Máster o curso. Ya tengo algunos en perspectiva, pero todavía tengo que seguir recopilando información antes de decidirme.

Ya les iré contando… de momento ¡qué continúen las vacaciones!

Jesús Jarque García